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Santo Domingo.- La Dirección de Salud Ambiental y de Alimentos del Ministerio de Salud Pública, y la Dirección de Normas y Sistemas de Calidad (Digenor) inspeccionarán a partir de mañana a las empresas suplidoras y distribuidoras de los alimentos del desayuno escolar y se encargarán de administrar y dar seguimiento a las investigaciones que se realizan para determinar las causas reales que provocaron las afecciones de los niños escolares en distintos puntos del país.
La decisión fue tomada hoy e informada por el ministro de Educación, Melanio Paredes, luego de una reunión con los empresarios suplidores, quien informó además que la empresa Lácteos Dominicana (Ladom), está de acuerdo con ser sometida a una experticia que cubra todo el proceso, desde la elaboración del producto alimentario, almacenamiento y destino final.
También se tomó la decisión de cambiar la leche que se sirve por jugo fortificado en lo lugares donde ocurrieron las afecciones, que aclaró no fueron intoxicaciones.
En dos semana, luego de que se entregue un informe con los resultados de la investigación se decidirá si se continúa con la leche o se desestima su aprovisionamiento.
"Todas las empresas han expresado su interés en contribuir desde sus ámbitos al mantenimiento y sostenimiento de este programa y la propia empresa Lácteos Dominicanos, que ha estado en la prensa como una instancia que es la que ha servido la leche en aquellos lugares en aquellos lugares donde se ha presentado problemas ha manifestado su interés de someterse a una experticia", dijo Paredes.
Mientras el viceministro de Salud, Nelson Rodríguez dijo que todas las empresas habían funcionado adecuadamente, pero que ante los eventos, "que no tienen mucha importancia en términos de volumen" es necesario investigar, porque no0 se descarta nada.
A partir de mañana, dijo, conformarán una comisión para inspeccionar las empresas con todo el proceso, desde las materias primas, su destino final hasta determinar su calidad.
Asimismo, indicó que el Departamento de Epidemiología, está trabajando ya en todas la escuelas, con los niños y las familias también, para identificar si existe algún problema mórbido en la familia, que haya traído como consecuencia la aparición de procesos gastrointestinales.
La decisión de Educación surgió a raíz de los padecimientos surfridos por más de 24 niños en La Vega y Nagua, sumados a los 50 que en Maimón también cayeron en cama luego de ingerir el desayuno escolar.

