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SANTO DOMINGO.- La comunicadora Brenda Sánchez afirma que no se siente infeliz con su nueva figura, que no ha tenido que ir a terapias por lo mucho que ha rebajado y que no está anoréxica.
Según contó en mayo pasado, cuando decidió hacerse la cirugía bariátrica, lo hizo por un asunto de salud -a pesar de preguntarle de qué padecía la comunicadora se reservó la respuesta “pues no habla ni de su pareja ni de su salud”.
“Mis problemas de salud y hormonales me llevaban a estar gordita, pero gracias a Dios todo eso se arregló”.
Antes de operarse, Brenda, quien mide 5’5 de estatura, pesaba 179 libras; ahora pesa 120, pero su meta es llegar a 130. Fue operada por el doctor Sánchez Español.
“Nunca he estado en terapia, nunca me he visto en la necesidad. Mi cambio ha sido de a poquito; yo estaba lista para eso, porque antes de operarte te preparan y te hacen unos exámenes. Mi cambio y mi transformación física la he llevado emocional y mentalmente óptima”, explica Brenda, quien señala que no se ha deprimido después de la operación.
Dijo que no tiene problemas alimenticios, come puerco asado, pasteles en hoja, dulces, etcétera en porciones pequeñas.
Asegura que ha recibido muchas opiniones positivas, aunque hay otros que dicen que la prefieren como estaba antes.
Competencia. Brenda afirma que su cambio no fue por exigencias del mercado ni por competir con las muchachas más jóvenes que están trabajando en la televisión. “Yo tengo una convicción de vida: no soy esclava del medio. Puedo, como cualquier mujer, querer estar bonita; por eso nos arreglamos. El que me quiera, me tiene que querer por lo que yo soy... no por lo que ve de mí ”.

