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PARIS.-La policía judicial de Lille (norte de Francia) puso ayer por la tarde en libertad al exdirector del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss-Kahn (DSK).
El exministro de Economía francés fue interrogado, bajo detención provisional, desde el martes por la mañana sobre el escándalo de prostitución y proxenetismo conocido como caso Carlton.
DSK ha sido citado por la justicia el próximo 28 de marzo como inculpado por “complicidad con proxenetismo”, según informa la agencia France Presse.
Tras dormir en los calabozos de la gendarmería, y antes de abandonar el lugar, DSK fue informado de que será convocado por los dos delitos de los que se le considera sospechoso: complicidad con proxenetismo agravado en banda organizada y encubrimiento de abuso de bienes sociales. Los tres jueces de instrucción comunicaron el martes al exministro que prolongaban su detención provisional; esta, según la ley, podría haber durado hasta el jueves.
La investigación intenta esclarecer si el expolítico socialista, caído en desgracia a raíz de la acusación de violación formulada en mayo de 2011 por la camarera de un hotel neoyorquino, participó en las fiestas privadas organizadas por los cabecillas de la red. Los investigadores quieren saber si DSK conocía la condición de prostitutas de las mujeres implicadas, y si sabía o no que esas fiestas eran financiadas con fondos de dos empresas privadas.
Según una fuente cercana a la investigación citada por el diario Le Parisien, DSK sostuvo durante el interrogatorio que nunca imaginó que las jóvenes fueran prostitutas porque algunas de ellas le fueron presentadas “por jefes de la policía”. La misma fuente subrayó que la declaración del exdirector del FMI se desarrolló “en condiciones muy dignas”.
Tras responder a los agentes de la policía judicial, DSK contestó a las preguntas de los funcionarios de la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), que se ocupa de investigar a los agentes policiales. Esta parte de la declaración se refiere a la implicación en el caso del comisario Jean-Christophe Lagarde, que ya ha sido imputado por los jueces.

